Endocannabinoides: qué son y qué funciones tienen en el organismo

Los endocannabinoides son moléculas producidas naturalmente por nuestro propio organismo. Forman parte del sistema endocannabinoide y participan en una extensa red de señalización relacionada con numerosos procesos fisiológicos.

Su nombre puede llevar a confusión: no proceden de la planta del cannabis. El prefijo «endo» indica precisamente su origen interno. El organismo puede sintetizarlos cuando los necesita y dispone también de mecanismos específicos para degradarlos.

Los dos endocannabinoides mejor estudiados son la anandamida (AEA) y el 2-araquidonoilglicerol (2-AG). Entender cómo funcionan ayuda también a comprender por qué cannabinoides vegetales como el THC o el CBD despiertan tanto interés científico.

¿Qué son exactamente los endocannabinoides?

Los endocannabinoides son moléculas lipídicas de señalización capaces de interactuar con diferentes dianas moleculares. Entre las más conocidas están los receptores cannabinoides CB1 y CB2.

Estos mediadores, junto con sus receptores y las enzimas encargadas de sintetizarlos y degradarlos, forman el denominado sistema endocannabinoide (SEC).

Una de sus particularidades es que no se almacenan simplemente esperando a ser liberados como ocurre con determinados neurotransmisores. Su síntesis puede producirse «bajo demanda» en respuesta a señales celulares concretas.

Después de ejercer su función, diferentes enzimas participan en su degradación. Esto contribuye a que su señalización sea dinámica y localizada.

Cómo funciona el sistema endocannabinoide en el organismo

¿Cuáles son los principales endocannabinoides?

Aunque actualmente se investiga una red más amplia denominada endocannabinoidoma, gran parte de la investigación clásica se ha concentrado en dos moléculas: anandamida y 2-AG.

Anandamida o AEA

La anandamida, cuyo nombre químico es N-araquidonoiletanolamida (AEA), fue uno de los primeros endocannabinoides identificados.

Su nombre procede de ananda, una palabra sánscrita relacionada con la felicidad o el bienestar. Sin embargo, llamarla simplemente «la molécula de la felicidad» sería una simplificación: su actividad biológica es mucho más compleja.

La anandamida interactúa con receptores cannabinoides y otras dianas moleculares. Una de las principales enzimas implicadas en su degradación es FAAH (fatty acid amide hydrolase).

2-AG o 2-araquidonoilglicerol

El 2-araquidonoilglicerol (2-AG) es otro de los grandes protagonistas del sistema endocannabinoide. Puede actuar sobre CB1 y CB2 y participa en procesos de señalización tanto centrales como periféricos.

Su metabolismo es diferente al de la anandamida. Una de las principales enzimas encargadas de degradarlo es la monoacilglicerol lipasa (MAGL).

¿Y dónde entra el CBD? El cannabidiol no es un endocannabinoide: es un fitocannabinoide procedente del cáñamo. Precisamente por esta diferencia resulta interesante comparar ambos mundos. Puedes consultar nuestra selección de aceites de CBD, donde encontrarás distintas formulaciones y concentraciones. La composición de cada producto debe comprobarse siempre en su ficha individual.

Señalización del sistema endocannabinoide más allá de los receptores CB1 y CB2

¿Qué funciones tienen los endocannabinoides?

No existe una única «función de los endocannabinoides». El SEC constituye una red reguladora distribuida por numerosos tejidos.

La investigación relaciona la señalización endocannabinoide con procesos como apetito y metabolismo energético, aprendizaje y memoria, respuesta emocional, señalización del dolor, actividad gastrointestinal y regulación inmunitaria, entre otros.

En el sistema nervioso pueden funcionar además como mensajeros retrógrados. Simplificando, una neurona postsináptica puede producirlos y estos desplazarse hacia la terminal presináptica, donde modulan la liberación de determinados neurotransmisores.

Por eso, describir el SEC simplemente como un «sistema del bienestar» no refleja su verdadera complejidad.

Receptores CB1 y CB2: ¿dónde actúan?

Los dos receptores cannabinoides clásicos son CB1 y CB2, pertenecientes a la familia de receptores acoplados a proteínas G.

Los receptores CB1 presentan una presencia destacada en el sistema nervioso central, aunque también aparecen fuera del cerebro. Los CB2 se han estudiado especialmente en relación con células y tejidos del sistema inmunitario, pero tampoco se limitan exclusivamente a ellos. Una molécula especialmente interesante para comprender este segundo receptor es el beta-cariofileno y su interacción con CB2, ya que este terpeno presenta actividad sobre dicho receptor.

Además, la señalización endocannabinoide va más allá de CB1 y CB2. Se investigan otras dianas moleculares, entre ellas TRPV1 y determinados receptores PPAR.

Endocannabinoides, fitocannabinoides y CBD: no son lo mismo

Esta distinción es fundamental. Los endocannabinoides, como la anandamida y el 2-AG, son producidos por nuestro organismo.

Los fitocannabinoides son compuestos de origen vegetal estudiados especialmente en Cannabis sativa. Entre ellos encontramos el CBD y el THC. Tampoco deben confundirse con los terpenos: nuestra guía sobre diferencias entre cannabinoides y terpenos explica por qué pertenecen a familias químicas distintas.

Que ambos grupos puedan relacionarse con componentes del sistema endocannabinoide no significa que actúen igual. El THC presenta una actividad importante sobre los receptores cannabinoides clásicos, mientras que el CBD posee una farmacología más compleja y no puede explicarse simplemente afirmando que «activa CB1 y CB2».

Esto aclara además una confusión frecuente: el organismo humano no produce CBD ni THC. Produce sus propios mensajeros endocannabinoides.

¿Por qué es tan importante el sistema endocannabinoide?

Su relevancia científica reside en su extensión y complejidad. El descubrimiento de los receptores cannabinoides y posteriormente de sus ligandos endógenos demostró que el organismo dispone de un sistema propio de señalización cannabinoide.

Actualmente, la investigación supera incluso el modelo clásico formado por anandamida, 2-AG, CB1 y CB2. El concepto de endocannabinoidoma incorpora otros mediadores lipídicos, enzimas y dianas moleculares, dibujando una red considerablemente más extensa.

Comprenderla permite interpretar mejor la investigación sobre cannabinoides y, sobre todo, diferenciar un mecanismo biológico estudiado de una propiedad atribuible a un producto comercial. Esta distinción también resulta importante al interpretar conceptos como el efecto séquito, donde se investigan posibles interacciones entre diferentes componentes del cannabis.

Preguntas frecuentes sobre endocannabinoides

¿El cuerpo humano produce cannabinoides?
Sí. Produce cannabinoides endógenos o endocannabinoides. Los dos más estudiados son la anandamida y el 2-AG.

¿Cuál es la diferencia entre CBD y endocannabinoides?
El CBD es un fitocannabinoide de origen vegetal. Los endocannabinoides son moléculas sintetizadas por el propio organismo.

¿Qué hacen la anandamida y el 2-AG?
Funcionan como moléculas de señalización e intervienen en diferentes procesos fisiológicos mediante receptores y otras dianas moleculares.

Fuentes y referencias

  • Plan Nacional sobre Drogas / Ministerio de Sanidad: documentación científica sobre cannabinoides y sistema endocannabinoide.
  • National Academies / NCBI Bookshelf: información sobre anandamida, 2-AG, síntesis, receptores y degradación.
  • Di Marzo et al.: investigación y revisiones sobre sistema endocannabinoide y fitocannabinoides.
  • Blankman & Cravatt, Pharmacological Reviews: metabolismo de anandamida y 2-AG mediante FAAH y MAGL.

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